sábado, julio 09, 2005

Mi techo es de Mañana

Es una de esas mañanas sabatinas en las que ya no puedo seguir durmiendo porque mi cuerpo rechaza la idea de seguir tendido o en una cama, o porque yo me hago esa idea, en fin, es tarde, no tengo sueño, sin embargo no puedo dejar de bostezar, y tampoco tengo demasiados ideas profundas, y tampoco quiero pensar en cosas profundas, no quiero pensar, y quizás tampoco quiera escribir, pero si quiero. Entonces escribiré del clima y lo haré lo mejor que pueda, realmente no, no puedo dejar de bostezar.

A las 5 de la mañanas los truenos sonaban tan fuertes que me despertaron, y la fuerte brisa hacia vibrar los vidrios de las ventanas, era un abreboca a la fastuosa lluvia que se asomaba, un vidrio se rompió y me hizo por instinto levantarme de mi cama y todavía quedarme un rato observando como unas nubes de lluvia entraban por el estrecho agujero, trate de echarlas empujándolas con una sabana, y fue cuando comenzó a llover y el agua que filtraba ya llegaba a mis talones… y las nubes entraron completamente y llovía dentro de mi cuarto, y entonces también hubo relámpagos, rayos y truenos en mi techo, las paredes se tornaron azul claro, y me di cuenta de que mi techo ya no estaba, y solo tenia el cielo sobre mi cabeza, y llore un poco por mi techo que siempre me había perdonado y estado ahí para mi. Después desperté y cerré la ventana, porque la lluvia rozaba levemente en mi cara, y me acosté en mi cama con los ojos muy abiertos, estando agradecida de ver mi techo.