Tiempo
El suave cielo anaranjado provoca una respiración calmada, atrás las plantas industriales ayudan a colorear el paisaje imponente. He despertado y el piso esta esponjoso, se hunde con mis pisadas, para luego retomar su forma original, como si nunca hubiese pasado por allí, como si solo hubiese aparecido en un hermoso acto de magia, al principio me pareció extraño, pero luego pude acostumbrarme; poco a poco camine más lento, y aunque era mayor el cansancio, el tiempo parecía no transcurrir, parecía solo murmurar sus penas una a una en busca de alguna indulgencia inútil, sus murmullos era lo que producía la calma. Agonizando una segunda hora que veia venir su fin en el reloj que se encontraba en medio de la sala me recordaba que tengo una vida a la cual rendir explicaciones, y entonces no supe que le diría esa vez, hablarle del piso esponjoso sería adormecerme aún más lentamente, sería contradictorio y la inseguridad probablemente jugaría con el color de mi rostro, una nueva tribulación destilada surge en mi subconsciente, sigo avanzando intentando llegar hasta el reloj y detenerlo, y así detener la amenaza que sale desde su campana interior, pero ahora el piso se vuelve más denso, como si cada granito de arena estuviese unido con el más elástico de los hilos, y de repente, el sonido se desvanece y solo termino por hundirme en el piso, y entonces tomar su forma...

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