De como quise dejar de ser yo...

Después de la vigilia y las ganas inmensas de vomitar aquellas rebanadas verdes de palabras q atesaron mi paladar con razón o sin ella, llego la conmoción bestial del dejo y la desidia de ser yo, implacable el aura magenta amagaba su intensidad lacer�ndome con su inmensidad y un pacto más terrible fue el dichoso encuentro de las extraños conmutaciones en mi personalidad, en los choques de ella o ellas, indulgentes y sabihondas al mismo tiempo, blancas y negras, superficiales y profundas, pero siempre jugando conmigo y el paraíso alterno a las distracciones de aproximadamente la mitad de las desdicha que atacaron a mi vida que inundaron un papel in�dito que me hizo sentir que existía alguna vez y que ahora no sirve de nada. Sopesaron nuevamente las ideas de un nuevo nacimiento, mucho más pulcro y sin olor a creolina, con mucha más pasión, que fuese casi arte, que al mirarlo admiraran con sigilo, disimulando por encima del hombro, como hacen aquellos ancianos trasladados del pasado en una disputa infinita contra una �poca, contra un momento que no hace más que echarlos, de no aceptarlos, de escupirlos para siempre. Pero el agua dubitativa y azul transparente, espejo de un cielo inexistente, que te hace pensar en una isla desierta con un riachuelo gris descargado en la inmensidad del mar caribe y el sol riendo junto a las pequeñas gotas cristalinas en tu cabello mojado, ella intenta darte la vida que te quitaron, intenta sin palabras ni falsos sentimientos llegar a tocarte, y llenarte y lo consigue�ya el intento es un vano desvanecimiento de ti, la melancol�a sigue ah� detr�s del velo negro y es un soplo sonoro, que expande las ganas de olvidarme y de saborear la dulce idea de ser alguien más, con un poder subversivo intergal�ctico, un dios de cuerpo plateado, con ojos grandes y uñas como garras, que se alimentara de tristeza y diera a luz a un peque�o pero muy frugal rey, que volvería a ser yo y darme cuenta de que no existo y no soy m�s que un sue�o entre tantos, uno más, que no esta condenado a vivir detrás de la cerámica y el plástico del cabello artificial, y nunca llego la hora de quebrarse y yo permanecía inmóvil una eternidad y otra, luego después de la vigilia volví a ser yo.
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...una aspirina si es tan amable...
epileptic

4 Comentarios:
Pues está muy bien.. un poco denso pero interesante. K
Demasiado brillante, pasé por aquí por recomendación de Zom, te felicito, demasiado bueno la verdad
Llegue aqui por Gaby, acabamos de llegar de Puerto Ordaz de un encuentro entre bloggers... lamento enterarme despues de haber llegado. En otra oportunidad sera. Estaremos en contacto.
www.qtpd.com/elhilodeariadna
hey baby, de donde sacaste la imagen? la hiciste tu? o es de alguna página en especial?
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